Crónica de una boda III
Bueno ahora toca contaros la odisea de la busca del traje.
Como es ñógico no os contaré cual es, pues ese el secreto mejor guardado de una novia, pero lo que si os diré es donde NO me lo compré y donde SI.
¿Por donde empiezo? Pues por el principio, como no.
Salí un sabado por la mañana con mi madre y nos acercamos a Mercanovia, una tienda que hay justamente en la Fonteta, el barrio de Nelo. Desde que teníamos en mente lo de la boda , aún sin planes definitivos, de vez en cuando entraba en la web de la tienda (www.mercanovia.es) y la verdad es que había varios que me gustaban, asi que le dije a mi madre que teniamos que ir alli a mirar.
Lo primero que hacen es enseñarte el catalogo de modelos y tu vas viendo los que te gustan y asi te va sacando, aunque al final siempre acaba probandote los que ni siquiera pensabas.
La mujer que nos atendió fué muy maja, con un gran ojo para las vestidos, pues casi sin conocerme, solo del ratito de alli, me caló y me fue probando los vestidos que ella consideraba que me ibana sentar mejor junto a los que a mi me gustaban. Al final triunfaban más los de ella que los mios, jejejej.
Nos sacó presupuesto y la verdad es que super bien, economico, no llegaba a 800 € con arreglos incluidos, y segun decía exclusividad del traje, asi no habia riesgo de cruzarse con otyra novia en la misma Iglesia o salón con el mismo vestido.
El finde siguiente reservé cita en Aire de la PLaza España, nos atendió justamente la misma mujer que a mi cuñada y mi tia, y al principio yo estaba feliz por ello, pero joder a que mala hora me tocó ella.
Lo primero que hice al reservar la cita fues preguntar si habia tallaje para probarme los vestidos, pues no soy talla pequeña, y claro no te ves igual cuando el vestido te lo pruebaas puesto aunque sea sin abrochar a cuando te lo colocan en plan percha, por fuera del cuerpo. La mujer me dijo que sin problemas , que tenían tallaje y además que nada más verme ya sabía cual era mi vestido.
Lo cierto es que era uno de los que me habían enamorado en el catalogo, del estilo que yo buscaba, asi que fui feliz, pero como decía antes a que mala hora.
Resulta que la mujer lo 1º de todo era suuuuuper agobiante, no me soltaba los vestidos. Leches está claro que si no te vienen se quedan abiertos, pero hay trucos para sujertarlos sin tener que estar por detrás cogiendolo.
Lo 2º, que no hubo un solo vestido de tallaje grande, bueno si, si gasta las 38, porque la talla más grande que tenian para probar era la 44 o como mucho la 46, por lo que mis caderas aun entraban, pues las faldas dan mucho juego, pero el pecho, jajajaja, no habia manera de bajarlo de la garganta.
Al final me probó el que nos gustó a las dos, y una lecheeeeeee, por Dios, que mal que quedaba. Miré a mi madre y ya no me podia aguantar más, y estalle a llorar pero no de alegria como dicen que te sientes al ver TU vestido, si no de rabia e impotecia, de agobio. ARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR.
Al final nos fuimos a "tomarnos un café para despejarnos", yo estaba agobiada, embotada, hecha una mierda, y no tenía moral de ver más sitios, pero mi madre me convenció para entrar en Moscú.
Joder que cambio, de trato de la dependienta, de manera de vestirme. Está claro que no pueden tener todas las tallas en los vestidos de muestra pero es más lógico tener una talla grande, que si te sobra te lo cogen, que una talla pequeña, que las hermosas como to ni en una pierna los metemos.
Alli hubo un par de vestido que me entraban sin abrochar por la espalda pero al menos te veias el efecto, y como los sujetaban para verte y notarte sujeta, pues con una cinta enganchandola en los botones de la cremallera haciendo un zig-zag, asi la modista te deja libertad y tu te sientes vestida.
Me probé modelos de San Patrik y de Gelen novias, y hubo dos de los que me enamoré, incluso me vi vestida ya entrando en el altar, pero tb me gustaba el de Mercanovia, asi que nos fuimos a casa a debatir y meditar.
Acabamos decidiendo que el que más nos gustaba y me sentaba era en San Patrik, pero aun asi no lo reservé todavia. Foreando vi que en torrente habian abierto un outlet de los vestidos de la coleccion de Aire, asi qeu se lo dije a mi madre y pedimos cita para otro sabado.
Lo que alli les quedaba no me ghustaba, pues de lo que tenian talla no era mi estilo y de lo que lo era no habia talla, asi que la chca me dió la opcion de mirar los de la nueva colección, pero me dijo que 1º fuera al centro pues alli estan todos y cuando hubiera elegido los que me gustaban la llamara y se lo dijera, pues en el centro las dependientas son agobiantes, joder como lo sabe, y eso que no le dije nada de que ya habia estado alli.
Al salir pasamos por la puerta de Josefina Huerta y entramos, hablamos con la dependienta y nos pasó a la salita a ver los catalogos. Nos sacó los de Gelen novias y de San Patrik y mi madre y yo nos mirabamos diciendo, ya sé cual quiero, pero le dejaré hablar. Que maravilla de mujer, dulce, atenta, con ojo clinico perfecto.
Me probé 3, un Gelen novias, blanco y vino, uno blanco y gris y el vestido perfecto, un san Patrik.
Pero no era el que me gustó de Moscú, si no otro.
Me sentí como Escarlata, cuando la tata le aprieta el corsé, y ella se sujeta del palo de la cama, porque aunque la talla me correspondia, me apretaba un poco, asi qu entre mi madre y la modista me sujetaron y me lo cerraron, al mirarme en el espejo no lo pude evitar, rompí a llorar y esta vez SI de emoción de alegria de ver que por fin tenia MI VESTIDO.
Lo más gracioso es que no sólo lloré yo, sino que mi madre tb rompió a llorar. Vaya par de tontas estamos hechas.
Con todo esto quiero dar las gracias a REME de Josefina Huerta, por serr tan agradable conmigo, pues gracias a ella tb elegí el vestido.






lasrecetasdeteresa dijo
Cuanto me alegro que ya tengas el vestido, estoy deseando ver como estas de guapa ese día pues con esa cara tan bonita que tienes estarás preciosa. Gracias por compartir con todos, los preparativos de tu boda. Besitos
28 Febrero 2010 | 04:02 PM